jueves 10 de junio de 2010

La Culpa de todo la tiene...


Alguna vez leí por ahí que en Psicología hay algo que se llama Atribuciones. Aunque no soy un especialista en el tema puedo decirles que, en líneas generales, la Teoría de las Atribuciones se basa en el presupuesto de que aquello que imaginamos o que nos atrevemos a pensar afecta directamente sobre nuestra Conducta Concreta. Así, un triunfador piensa “Mi vida está en mis manos”, mientras que un perdedor alegará “No puedo controlar mi destino”. En otras palabras, un Macho Beta buscará siempre las causas de sus éxitos y fracasos en situaciones externas a él mismo, mientras que el Macho Alfa, el Líder, tendrá suficiente principio de realidad como para hacerse cargo de su propia conducta, rescatará puntos positivos y negativos que lo llevaron a un buen o a un mal desenlace y estará listo para hacer los ajustes pertinentes la próxima vez para optimizar resultados.

El problema con las atribuciones externas es que te hacen vulnerable a un sistema de premios y castigos. Si conseguís un premio (halagos, reconocimiento, atención, sexo, dinero), entonces tu nivel de confianza se mantiene alto y permanecés motivado. Si, por el contrario, tenés una cadena de fracasos, tu nivel de confianza se desploma; te sentís frustrado, perdés la autoestima, abandonás tus proyectos.

Fuente: John Alexander, Cómo llegar a ser un Macho Alfa